ERMITA DE SAN JUAN BAUTISTA (PARROQUIA)

San Cristóbal de La Laguna - Arquitectura Religiosa - Ermitas


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Esta ermita, ubicada en la Plaza de San Juan esquina a la calle Pablo Iglesias, junto al Cementerio Histórico de La Laguna y cercana al Llano de Los Molinos y al Corral del Consejo, fue fundada en 1582 (año en donde tiene lugar la terrible peste que asola la ciudad, eligiendose a San Juan Bautista como abogado defensor frente a la epidemia).

La fundación corrió a cargo del Cabildo de Tenerife, sin embargo en 1586 no habia concluido la obra de edificación y la imagen se guardaba en el convento de Las Claras; finalmente, en 1595 se colocó la imagen de San Juan Bautista en dicho lugar. El Cabildo diseñó la planta de esta ermita con la intención de sepultar a las víctimas de la epidemia de la peste.

Desde el siglo XVI, estuvo administrada por una cofradia de vecinos hasta que fue cedida a las milicias en 1862 para su uso como hospital militar provisional. En 1955 se restaura por completo y en 1963 pasa a aser parroquia, agregándosele una capilla lateral en la pared del evangelio. 



Ermita de San Juan Bautista (Parroquia)

RIQUELME PÉREZ, Mª Jesús: Estudio Histórico-Artístico de Las Ermitas de Gracia, San Juan....(1981)

CIORANESCU,A.: Guia Histórico y Monumental de La Laguna.

RODRÍGUEZ MESA,M, La Laguna del s.XVII y sus FIESTAS DE SAN JUAN. delegación de Cultura y Patrimonio Histórico-Artístico del Excmo.Ayuntamiento de La Laguna (2001)

RODRÍGUEZ MORALES,C, ¡Salud en la Tierra!.La devoción a San Juan Bautista en La Laguna y la peste de 1582. Ayuntamiento de San Cristóbal de La laguna (2017)


El aspecto exterior se corresponde con el de la mayoría de las ermitas canarias, presentando planta rectangular con cantería de piedra rojiza que se conserva de la fábrica primitiva en la fachada principal de estilo tardo- renacentista y esquineras, tejado de teja árabe y espadaña con dos vanos de arcos de medio punto. La portada está estructurada por un arco de medio punto con las dovelas marcadascon pilastras de capiteles compuestos a ambos lados, y sendos poyos adosados a la fachada principal.

Antiguamente esta ermita tenía una entrada lateral que fue tapiada para evitar el viento húmedo del norte.


En el interior encontramos un artesonado con estructura mudéjar de par y nudillo compuesto por almizate central y faldones; con ocho pares de tirantes labrados con aspas, rombos y estrellas, diferentes unos de otros.El artesonado recorre sin interrupción toda la nave.

A los pies de la nave, sobre la puerta, se encuentra el coro alto. A ambos lados del templo, se desarrollan dos poyos. En la pared de la Epístola hay una puerta que conduce a un salón destinado a celebraciones; en el lado del Evangelio hay un arco de piedra rojiza que da paso a una capilla de reciente factura donde se expone el paso del Señor de las Caídas.


Texto extraído de "Leve evocación de un barrio de solera", por Eliseo Izquierdo, cronista oficial de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, del libro de carlos Rodríguez Morales ¡Salud en la tierra! La devoción a San Juan bautista en La Laguna y la peste de 1582.

En 1582 se abatió sobre la ciudad el "mal contagioso y pestilencia de landres". La terrible enfermedad se cebó con el vecindario "con tanta priesa e furor", con tanta saña y fuerza que, como registran las crónicas llegó el momento en que no había lugar para la inhumación de los cadáveres dentro de las iglesias, conventos y otros recintos sagrados, como era costumbre, ni en sus alrededores. Ante la grave emergencia sobrevenida, el Cabildo tomó el acuerdo de habilitar unas tierras alejadas de la población, al otro lado del barranco de Cha Marta, en pleno descampado, para enterrar a los apestados.

Dicen también las crónicas que, tanto la víspera como el día en que la iglesia celebra el nacimiento del precursor de Cristo jesús, cesó la mortandad. Los atribulados vecinos lo interpretaron como favor del santo Bautista en la más señalada de sus dos festividades anuales por su intercesión, el mal se había detenido. La salud retornaba y volvía a enseñorearse en la población. Fue entonces, en acción de gracias por favor tan señalado, cuando el Concejo de Tenerife, que gobernaba la ciudad y la isla, lo designó compatrono y se comprometió a dedicarle "una santa casa", que erigió como templo votivo en el último tercio del siglo XVI junto al lugar donde, en mayor número que en los demás, reposaban los restos mortales de centenares de afectados por la peste que diezmó gravemente la isla.

En torno a esta ermita no tardarían en levanterse, diseminadas, lasprimeras casas que, como sillares de cualquier construcción con bases sólidas, fueron los primeros pilares del futuro barrio de San Juan; una humilde comunidad humana alejada del núcleo urbano de la ciudad, en medio de un extenso llano, en uno de cuyos bordes llevaban años moviendo sus aspas los primeros molinos de viento que contribuyeron a afirmar y singularizar la personalidad de este enclave humano.



Ermita de San Juan Bautista (Parroquia)

EL BAUTISMO DE CRISTO

Óleo sobre lienzo, de principios del siglo XVII, de estilo barroco y autor anónimo. Temática y compositivamente viene a estar inspirado en la obra del mismo nombre que realizó en 1488 Andrea verrochio, maestro de Leonardo da Vinci. Se trata de un lienzo muy logrado, donde San Juan a una altura superior, vierte el agua del Jordán sobre la cabeza de Jesús. A los personajes se les representa jóvenes, con los cabellos y barbas morenos, el primero con la vara de caminante; y el segundo, con los pies hundidos dentro del rio, se lleva las manos al pecho y se agacha en actitud sumisa. Un rayo de luz ilumina la escena, y sobre estos personajes una paloma blanca, símbolo del espíritu santo. Una serie de ángeles enviados del cielo participan en la solemnidad del instante. Las figuras están bien definidas, al igual que los efectos de transparencia del agua. Llama la atención la viveza de los colores, recuperados tras una restauración de la obra.

SAN PEDRO EN SU CÁTEDRA

Óleo sobre lienzo de autor anónimo. De pequeño formato, posiblemente emparejado al de San Antonio, situado justo frente a éste. Se trata de una escena de interior en la que encontramos en primer plano a San pedro en la Cátedra, vestido con los atributos pontificales: tiara roja, alba blanca, capa pluvial y estola roja. En su mano derecha porta la vara de caminante en forma de cruz dorada y el anillo papal, y en la izquierda lleva las llaves. Atributos estos característicos del santo.

SAN ANTONIO DE PADUA

Talla del siglo XVIII situada en una hornacina, procedente de la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción. Según la tradición, la moldura de madera que adorna el nicho, de estilo rococó, perteneció a un antiguo retablo hoy desaparecido. La imagen plasma la clásica representación del santo, vestido con el hábito franciscano, con el corte de pelo de los frailes o tonsura. Destacan sus manos talladas minuciosamente en marfil. En su brazo izquierdo lleva un libro y sobre éste un niño Jesús, que no es original de la obra. En su última restauración perdió policromía original quedando muy repintado.

SAN AGUSTÍN CON LA VIRGEN Y EL NIÑO

Óleo sobre lienzo de autor anónimo. Por su estilo, puede tratarse de una obra canaria del siglo XVIII.

San Agustín penitente, como muestra de su amor a Dios, ofrece su corazón atravesado por una flecha al Niño jesús, que se halla sentado en el regazo de su madre. Completan la escena los angelitos partícipes del momento.


MUNICIPIO           San Cristóbal de La Laguna

ZONA                    Distrito1- Centro Histórico

DIRECCIÓN          Calle Pablo Iglesias,9


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