CASTILLO DE PASO ALTO

SANTA CRUZ DE TENERIFE - Arquitectura Militar - Fortificaciones


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Aunque la idea inicial era la de construir este castillo ya desde 1625, cuando llegó de comandante general Francisco de Andía con la orden de mejorar la defensa del archipiélago, no sucedió hasta años posteriores. Con motivo de la guerra contra Portugal, en 1641, se atrincheró justo la zona de Paso Alto y en la orden de municionamiento se decía que era el fortín que "mejor sujetaba el puerto". 

Aunque hoy en día es poco conocido fue una de las principales líneas de defensa de Santa Cruz, la función del Castillo de Paso Alto era proteger el norte de la ciudad aprovechando las corrientes marítimas de la zona como principal ventaja. Este complejo militar cobró mucha importancia para la ciudad desde su construcción en el siglo XVII. Junto a los castillos de San Cristóbal en el centro y San Juan por el sur, el castillo de Paso Alto constituyó uno de los vértices fundamentales en la estrategia para la defensa de la ciudad. A finales del siglo XVI se instaló un pequeño baluarte defensivo en la zona, artillándose el lugar y dejando un pequeño cuerpo de guardia que funcionó con eficacia, cuando las circunstancias lo demandaron, a lo largo de todo el siglo XVII. Esta construcción original no era más que una pequeña instalación, pero a pesar de haber recibido mucho castigo, fuera muy eficaz en el ataque de Blake a la ciudad en 1657. En 1683 se intentó demoler, pero se opuso el comandante general Félix Nieto de Silva, Conde de Guaro. 
Los planos fueron redactados por el ingeniero militar Lope de Mendoza bajo el mandato del capitán general conde de Puertollano. Esta edificación llegó a prestar los servicios de prisión para personajes relevantes de la sociedad local. En 1774 un gran temporal arruina la antigua  edificación, procediéndose a su recuperación durante los años 1776 y 1777, bajo proyecto del ingeniero militar José Arana y bajo supervisión del ingeniero jefe militar Amat de Tortosa. Años más tarde, entre 1780 y 1782, se acometieron nuevas reformas que no alteraron la estructura del edificio.

En 1950, se estudió por parte de la Capitanía General el traspaso del Castillo de Paso Alto al Ramo de Obras Públicas y la compensación que debería recibir el Ejército. La compensación fue de 330.087 pesetas, con la condición de que la Junta de Obras del Puerto cumpliera lo establecido en el decreto de 1949 sobre protección de los Castillos de España.

En la actualidad, de aquel castillo solo quedan algunos restos, pero gran parte del baluarte se demolería en la década de los 60 del siglo XX para construir el Club Deportivo Militar de Paso Alto. Los restos, aunque de manera poco cuidada, se disponen lateralmente a esta gran edificación y se encuentran señalizados como elementos patrimoniales con sus correspondientes placas identificativas.


Edificación de gruesas murallas de argamasa actualmente compuesta por una explanada superior de forma semicircular bordeada por troneras que miran al mar, de la cual se desciende a través de una escalera exterior a un patio de planta rectangular ubicado en un nivel inferior que conecta con espacios interiores  bovedados comunicados entre sí.

Era el segundo castillo en importancia del puerto. La espalda de la fortificación era de dos plantas. En la inferior estaba la capilla, los alojamientos para la tropa, calabozo, almacén de pólvoras y pertrechos, caballerizas, etcétera. En la superior, el alojamiento del alcaide y oficiales, cocina, despensa y cuerpo de guardia.


El castillo de Paso Alto, pequeño fortín al principio, se ensanchó entre los años 1669 y 1670, y el primitivo baluarte se convirtió entonces en un castillo.

En 1782 se llevó a cabo una completa reedificación según consta en una lápida, que se conserva: "Reinando Carlos III, mandando en estas islas el teniente general Joaquín Ibáñez Cuevas, marqués de la Cañada, se concluyó la reparación de este Castillo..." En 1774, un violento temporal le causó grandes daños, más de los que originaron los bombardeos que sufrió por parte de la escuadra de Nelson, a pesar de que un proyectil cayó en la capilla.

A finales del siglo XIX, cuando se creía que Estados Unidos nos iba a invadir, se construyó una batería anexa al castillo, que se demolió en la década de 1960 para construir el Club Deportivo Militar de Paso Alto.


Declaración: Decreto de 22 de abril de 1949, del Ministerio de Educación Nacional.

Grado de Protección: Integral.

RÉGIMEN JURÍDICO COMPLEMENTARIO:   Monumento BIC y Entorno de Monumento BIC 19.


- Plan General de Ordenación de Santa Cruz de Tenerife, Vol. 3 Tomo 3.2.1-3, ficha nº. 13.

- NORIEGA AGÜERO, M. A. (2016). ‘Fortificaciones de la isla de Tenerife. De la torre de Añazo a la Segunda Guerra Mundial’, Cabildo de Tenerife. Tenerife.

- GARCÍA ARGUELLES, A. (1982). 'Historia de Artillería en Tenerife'. Ed. Gráficas Tenerife, Santa  Cruz de Tenerife.

- PINTO Y DE LA ROSA, J. M. (1996). 'Apuntes para la historia de las antiguas fortificaciones de Canarias', Ed. Museo Militar Regional de Canarias, Santa Cruz de Tenerife. 

 

Equipo redactor e investigación: Unidad de Arquitectura de la Fundación CICOP.

Miguel Ángel Fernández Matrán.

José Luis Dólera Martínez.

Sendy Hernández Álvarez.

 

Fotografía: José Mª. Bossini Ruiz.


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