SANTA CRUZ DE TENERIFE - Arquitectura Militar - Fortificaciones - CASTILLO DE SAN CRISTÓBAL



Anterior al castillo, se ubicaba una torre y posteriormente una fortaleza, que fueron sustituidas por el Castillo de San Cristóbal, del cual, actualmente sólo quedan sus cimientos, descubiertos tras unas excavaciones de remodelación de la actual Plaza de España.

El Castillo se hallaba inscrito en el Registro de la Propiedad el 6 de Noviembre de 1900 al folio 207, del tomo 340, libro 101 del Ayuntamiento, finca nº 6620, inscripción 1ª, de lo que se pueden obtener los siguientes datos: superficie total de 3.087,89 m² de la que estaba edificado con una planta 2.444.89 m² y con dos 642.58 m²; lindaba al Norte con el cuerpo de Guardia del Principal, al Sur con la Rambla del General Gutiérrez y Playa, al Este con la playa y al Oeste con la Plaza Real (hoy la Plaza de la Candelaria).
Su época de mayor gloria fue cuando el almirante Nelson y su flota trató de conquistar la isla, viéndose frustrado por la fiera defensa realizada, perdiendo un brazo por una bala de cañón que salió de este Castillo.

 El Castillo ya para 1930 estaba totalmente arrasado.



Sobre el 1500 se hallaba una torre, construida en la conquista, la cual defendía al puerto de los indígenas, pero no de los ataques marítimos. Más tarde fue sustituida por una fortaleza en el año 1556, también llamada el “Cubilete viejo”. Y ya en el año 1575 se comienza la construcción del Castillo de San Cristóbal, el cual recibió tal nombre en honor al santo patrón de La Laguna, siendo un pequeño fuerte alrededor de la Ermita de la Consolación, la cual fue derribada junto con la anterior fortaleza, para aprovechar los materiales de construcción.

Formaba una fortificación regular adaptada al terreno, situación y defensa; tenía forma de un cuadrado amurallado de 53 por 50 metros. El frente que daba a la plaza poseía dos murallas de 8,3 m. de alto, con sus aspilleras para fusilería; delante de este muro había otro, de pequeña altura, que estaba guarnecido con estabas. El frente marítimo, batido por la mar hasta su mitad, estaba montado sobre rocas salientes y, a pesar de los años, su sillería se hallaba en perfecto estado en la fecha de su demolición.
El 20 de enero de 1577 inicio este castillo su gloriosa historia pero no fue hasta el 30 de Noviembre de 1578 cuando se dan por finalizadas las obras del Castillo.

En 1588, D. Leonardo Torriani propone darle mayor amplitud a la plaza de armas, haciendo avanzar la edificación a lo largo de la lengua de tierra que separaba la caleta de la playa de Santa Cruz. Aconsejaba la construcción de un foso ancho inundado por las aguas que incomunicase el castillo con el poblado, también proponía variaciones en las habitaciones de los castellanos, almacenes, cisternas, etc.
Sufrió diversas reformas posteriores, la última en el año 1724, aunque no modificaron en exceso su estructura.
Tras esa última reforma, permanecerá casi igual, no siendo pequeños cambios. Como ejemplo anecdótico, en algunos documentos encontramos acerca de unos barracones autoconstruidos por los soldados de su guarnición, que posteriormente se hicieron derribar por sus altos mandos.
En su época final, era calificado de estructura fea y anticuada por algunos políticos, mientras que los militares seguían poniendo en gran valor su posición para la defensa y accedían a embellecerlo, pero no a demolerlo, como proclamaban los alcaldes en sus escritos dirigidos a Guerra.



MUNICIPIO              Santa Cruz de Tenerife

ZONA                       Distrito Anaga

DIRECCIÓN            Calle Dique, 27 - Calle Trinquete


El Castillo se construyó empleando los materiales obtenidos del derribo de la anterior fortaleza y también se aprovecharon las piedras y maderas procedentes de derribar el llamado “Cubilete Viejo”, la antigua torre fortificada. La sillería era de piedra de roca volcánica en la base, sin llegar a la mitad de la altura, y el resto de mampostería.
Estos elementos descansaban casi sin cimentación alguna sobre las lavas de tipo basáltico que predominaban en esta zona de la costa.
La roca volcánica posee características vítreas, esponjosas y la presencia de huecos, hace que posea propiedades que lo convierten en un aislante térmico, acústico y resistente al fuego claramente superior y que no se obtiene con otros materiales naturales de construcción. El empleo de los bloques de piedra volcánica en la construcción permite por sus favorables características técnicas y mecánicas, mejorar la rentabilidad general de la obra y su aspecto exterior.


Sistema Constructivo

Los bloques de piedra a ser posible humedecidos o rociados con agua para eliminar las partículas finas presentes en los poros, se colocaban con mortero elaborado con conglomerantes, arena y agua. En relación con la madera empleada, normalmente en la isla de Tenerife se utilizaba el pino canario de donde procede la tea. Se empleaba para la realización de ventanas, puertas, barandillas, escaleras, etc.
El enfoscado en las fachadas que no daban al mar, se hicieron con mortero de cal, material muy empleado en las islas para el revestimiento de las edificaciones.



La demolición del Castillo ocurrió en 1930, y para llegar a ella, hubo una pelea de algo más de un cuarto de siglo, desde 1883.
Los protagonistas fueron el Gobierno Militar de Santa Cruz, sus Alcaldes, e incluso el Rey Alfonso XIII, además de empresarios interesados en las obras. El Gobierno militar estaba a favor de conservar el Castillo, mientras que los alcaldes peleaban por hacerse con el lugar para demoler el Castillo, incluso el Rey Alfonso XIII en una visita a Tenerife se situó a favor del Alcalde de Santa Cruz.
El Castillo de San Cristóbal era la sede del Gobierno Militar de la Plaza de Santa Cruz, pero a lo largo del siglo XIX sólo se había llevado a cabo en él una obra, el nuevo cuerpo de guardia, construido por el Ayuntamiento, sobre proyecto de V. Alonso de Armiño en 1872.
Después de 1883, fue cuando se empezó a pensar seriamente en su demolición. Un anteproyecto, presentado en la prensa por Juan Maffiotte, proponía formar en su lugar una explanada, en la que se fabricarían de un lado la Capitanía del Puerto y por el lado opuesto, un local para Escuela Náutica, con una plaza ajardinada entre las dos.



El Centro de Interpretación “Castillo de San Cristóbal” se encuentra bajo la Plaza de España, su horario de visita es de lunes a sábados de 10:00h a 18:00h. Esta gestionado por el Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo insular de Tenerife. La idea de crear este lugar, surge tras las excavaciones para la remodelación de la plaza en Junio de 2006, cuando se descubren los restos arqueológicos. Desde entonces se optó por poner en valor los restos, protegerlos y abrirlos al público.
Se accede por unas escaleras que bajan a dar a una recepción, donde guarda un conserje de cara sonriente. Es de entrada gratuita. Resume en sus paredes, en español y en inglés, historias de Canarias, y de sus sistemas defensivos, o castillos, además de colgarse dos grandes placas de piedra con inscripciones del Castillo. En una sala se encuentra el impresionante cañón Tigre, el que según cuentan las historias, arrancó el brazo a Nelson.
Entonces ya al final, desde dos pasillos distintos, pueden verse los restos que quedan del castillo, sus cimientos, y unos cañones terriblemente oxidados y corroídos, que descansan en lo que sería el antiguo lecho de rocas. A uno de los extremos de estas ruinas se encuentra una pantalla que reproduce una película documental sobre el castillo.
Con todo esto, la visita es muy corta, de unos pocos minutos, lo que no da tiempo ni para aburrirse. Entonces volvemos a salir por donde el conserje sonriente, y las mismas escaleras de entrada.
Es indudable la importancia de este lugar, que, además de recordar a los ingleses que no siempre ganaban por donde iban, nos recuerda un edificio de vital importancia en nuestro pasado, un edificio que nunca pasaría desapercibido, para quienes visitaban la ciudad, o la atacaban, y sus habitantes. Mantiene viva una memoria histórica. Quizá lo único que se hace en falta es un modelo a escala del Castillo, que haga una idea completa de su forma. Lo que más se agradece es que sea de entrada gratuita.



- GARCÍA ARGUELLES, A. (1982). Historia de Artillería en Tenerife. Ed. Gráficas Tenerife, Santa  Cruz de Tenerife.

- PINTO Y DE LA ROSA, J. M. (1996). Apuntes para la historia de las antiguas fortificaciones de Canarias. Ed. Museo Militar Regional de Canarias, Santa Cruz de Tenerife.  

- CIORANESCU, A. (1979).  ‘Historia de Santa Cruz de Tenerife’, vol. III (1803-1977). Ed. C.E. Cajas de Ahorro. Santa Cruz de Tenerife.

 

Equipo redactor e investigación: Unidad de Arquitectura de la Fundación CICOP
Miguel Ángel Fernández Matrán.
José Luis Dólera Martínez.
Armiche Álvarez Pérez.
Sendy Hernández Álvarez. 

Fotografía: José Mª. Bossini Ruiz.


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Planimetria 1773
Planta 1773
Planimetria 1867
Planimetria 1867
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