SANTA CRUZ DE TENERIFE - Arquitectura en el medio rural - Haciendas - CASERIO DE LAS PALMAS DE ANAGA



Las primeras referencias históricas del caserío se remontan a los primeros años del siglo XVII, cuando Gonzalo Fernández de Ocampo adquiere la finca de Las Palmas en 1610 a la familia Armas. El linaje de los Fernández Ocampo está establecido en Tenerife desde la Conquista y sus miembros ocuparon importantes cargos públicos en el gobierno de las isla.

Ya en 1684 existe constancia de la construcción de la Ermita de San Gonzalo de Amarante, aneja a la hacienda, por Pedro Fernández de Ocampo. En 1681 este propietario menciona "las casas grandes de mayorazgo" que poseía en el Valle de Las Palmas y que, con seguridad, aludiría a la actual hacienda, acreditando su antiguedad.



La hacienda muestra una planta en U, característica de muchas construcciones análogas en la isla, con la pequeña ermita emplazada en su ángulo NE, como cuerpo exento, y articulada en un único nivel de altura.

La fachada principal se orienta al norte y en su extremo occidental se localiza la portada enmarcada en sillería y puerta de dos hojas de madera ya desaparecida. A través del zaguán se accede al patio principal, como elemento articulador de la vivienda, en el que se encuentran dos dragos.

La casa tiene unas medidas de 36m de largo por 28 de ancho, y su altura máxima es de 3,7m.

Desde el punto de vista funcional, la edificación se dividía en dos sectores claramente diferenciados, con un total de 11 dependencias: el área de servicios, al este, con pavimento de tierra batida (salvo en el granero que era de madera); y el área doméstica, al oeste, con artesonados de cierta calidad, incluyendo la cocina (que conserva dos hornos y la chimenea) y donde también se localizan las bodegas. Las habitaciones de este sector se encuentran comunicadas entre si, a diferencia del otro sector, en que las dependencias no tienen comunicación interior.

Los pavimentos del sector noble alternan la piedra con losetas de barro cocido y sólo la bodega es de tierra apisonada. Algunas de las ventanas que se conservan son de guillotina y no se corresponden con las originales.

En algunas dependencias han cedido las techumbres (inclinadas de dos y cuatro aguas) de teja, mientras otras han ido desapareciendo.

Las paredes , de un grosor de 50 cm, son de piedra, cal y barro. Las piedras sólo están bien labradas en la esquina noroeste de la fachada, en la esquina noroeste de la ermita, y en el arco de la puerta y espadaña de la misma. la toba roja empleada en los sillares esquineros y en la estructura de alguna de las paredes procedía de una cantera situada en el cercano Roque de Aderno. Las paredes primitivas fueron recubiertas con una capa de cal y arena, en toda la fachada norte y en los muros de los tres cuerpos del edificio que miran al patio central. Se dejaron las partes menos visibles de la casa (lados este y oeste) con la piedra al descubierto. En el siglo XIX al enjalbegar la fachada norte, se delimitó con distintos colores la parte oriental de la accidental: la primera se enjalbegó con color ocre; en la segunda, a partir del zaguán, se usó la cal.

La edificación principal se halla delimitada por un paseo de 4m de ancho cubierto de losas de piedras. El paseo está enmarcado por un muro de 60 cm de alto, que tiene en su mitad un banco, todo de piedra y mampuesto.

En el siglo XVII, el paseo de la fachada norte y el patio central estaban cubiertos por parrales. Asi lo testifican los soportes de los mismos, todavía colocados junto a los aleros del tejado.



Ermita de San Gonzalo

La Ermita de San Gonzalo posee una única portada de medio punto en cantería, con espadaña de idéntico material y pavimento de losetas de barro cocido. Al exterior presenta cubierta de cuatro aguas con teja curva, mientras que al intyerior se documenta un interesante artesonado ochavado, con pinjante esquematizado. Sus decoraciones florales y geométricas son características del barroco.

Diferentes Edificaciones

En los alrededores de la casa principal aparecen diferentes edificaciones (casas de labranza) que fueron ocupadas por medianeros o trabajadores agricolas vinculados  la hacienda y con rasgos constructivos característicos de la arquitectura tradicional. En concreto son seis conjuntos, alguno de ellos sin cubierta, otros muestran un aceptable estado de conservación. En algunos casos aparecen conformados por varios módulos simples adosados, con cubierta de teja a dos y cuatro aguas.

hacia la parte trasera de la hacienda, en la esquina del ala oeste del mismo se halla un lagar relacionado con el auge del cultivo del viñedo del siglo XVII, se trata de un lagar adosado y excavado en un afloramiento rocoso, como es costumbre de aprovechar en Anaga, aún conserva el depósito del lagar con la biquera, la tina o segundo depósito y su espectacular piedra labrada de unas dos toneladas de peso. Sus elementos de madera han desaparecido casi en su totalidad, quedando sólo los soportes delanteros de la viga (vírgenes).

Hornos

En esa zona precisamente se encuentra una estancia con un horno y un poco mas abajo, formando parte de la fachada principal está la zona de la cocina, con horno y sus dos huecos labrados en la piedra, rematadas en medio punto, sobre ellas hay una gran viga a modo de dintel, (posiblemente de barbuzano para sustentar la campana rectangular de la desaparecida chimenea).

Toda esta estancia es de las más ruinosas, ya que perdió completamente su cubierta. (Han desaparecido todos los elementos de madera que sostenían el tejado).

Lagar

A unos cincuenta metros en dirección a la costa, justo delante de la Haciennda de San Gonzalo se encuentra un antiguo lagar labrado en una gran piedra y asociado a una cueva natural que podría servir de bodega auxiliar, ya que se encuentra entre terrenos de cultivo.

Grupo de Casas

En dirección al Roque de Dentro, nos encontramos otro interesante grupo de casas pequeñas alineadas en pequeños tramos, formando pequeños cuertos adosados con cubierta de teja, cerca de la vereda que pasa pegada al acantilado, estando algunas en ruinas, mientras una parte importante de ellas están rehabilitadas a finales del siglo XX, manteniendo sus moradores pequeños cultivos y árboles frutales, mediante agua canalizada hasta la zona.

Siguiendo el camino hacia el norte en dirección a los Orobales, nos encontramos otro pequeño conjunto de casas tradicionales, formando pequeños cuertos adosados y algunos comunicados entre sí, estando la mayoría abandonadas y en ruinas excepto una que al estar habitada temporalmente se mantienne en mejor estado de conservación.

También hay que destacar la existencia de una casa tradicional emplazda al este de la Hacienda de San Gonzalo, como a unos doscientos metros en la dirección antes mencionada y en una cota un poco más alta. Muestra mejor estado de conservación en los paramentos y en su cubierte de tejas, sinedo rehabilitada y repintada (en blanco) a finales del siglo XX, manteniendo también unos bancales con antiguos cultivos y frutales, resaltando entre la mayoría de terrazas de cultivo, abandonadas y cubiertas de matorral desde hace muchos años. Es interesante la existencia de restos de cabañas y pequeñas casas de piedra seca asocoiadas a un redil construido al amparo de una gran piedra, en las cercanías se observa la presencia de un interesante conchero con fragmentos cerámicos tradicionales de ollas antiguas de San Andrés. Estos restos de construcciones antiguas podrían ser incluso anteriores a las casas del asentamiento principal ubicado en cotas inferiores.

 



El Plan especial de Protección del casería de Las Palmas de Anaga se redacta en cumplimiento de la Ley 16/85 de 25 de julio sobre Regulación del Patrimonio Histórico español, de acuerdo con su artículo 20 en el que obliga a la redacción tras la incoación de expediente de Declaración de Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento, iniciado por resolución de 3 de junio de 2010 del Sr Coordinador General del Área de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo de Tenerife.

La finalidad del Plan es la recuperación del Caserío y su protección, manteniendo la tipología y los valores que lo caracterizan, evitando su progresivo deterioro y corrigiendo los problemas estéticos.



ESTUDIO Y CATALOGACIÓN DEL PATRIMONIO RURAL DE ANAGA (Negoziado de Espacios Naturales y del Litoral. Manuel Almenara Rosales)

HOMENAJE A ALFONSO TRUJILLO. Capitulo La Hacienda de Las Palmas de Anaga. Agustín Guimerá Ravina.

HISTORIA GENERAL DE LA COMARCA DE ANAGA (Ulises martín Hernández)

TRAVESÍA POR ANAGA (Guia del Patrimonio del Parque Rural de Anaga).

PALOMA ANTAS SORIA. PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN DEL CASERIO DE LAS PALMAS DE ANAGA. Trabajo fin del Master Internacional en Rehabilitación, Conservación y Restauración del Patrimonio Construido. Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (CICOP).2010



Descripción Documento Descargar Documento
No existe/n Documento/s para este Bien
Descripción Archivo Archivo
No existe/n Infografía/s para este Bien
No existe/n Bien/es Relacionado/s