SANTA CRUZ DE TENERIFE - Arquitectura Civil y Doméstica - S.XX y Posterior - AYUNTAMIENTO DE SANTA CRUZ DE TENERIFE



Así la historia, este edificio que hoy alberga la alcaldía del Ayuntamiento de Santa Cruz en la antigua Calle Santa Rita hoy conocida como Viera y Clavijo, no sería solo tardío en el tiempo sino también accidental en su uso. En un primer momento, su construcción se dirigió para ser sede del Palacio de Justicia de la ciudad.

En 1894, el ayuntamiento consignó una comisión para solucionar el problema de ubicación de la sede de Justicia, donde se propondría la compra de un solar en el barrio de Los Hoteles al precio de 3 pesetas el metro cuadrado, aún sin urbanizar, propiedad de la Sociedad Edificatoria. Este proyecto se encargaría al arquitecto municipal Antonio Pintor y Ocete pero, debido a incesantes paralizaciones por causas presupuestales y de diseño, quedaría el inicio la obra en un impasse hasta su puesta en marcha nuevamente entre los años 1898-99, sobre un nuevo proyecto y bajo los trabajos del contratista Gaspar Fernández. El proyecto anterior sería abandonado muy probablemente porque no satisfacía las necesidades de diseño de la corporación, por pretenderlo: ‘un edificio capaz y decoroso para la administración de justicia’. Así pues, las obras del Palacio de Justicia finalizarían en parte en 1903, siendo entonces concejal Pedro Schwartz. Con cierta celeridad, y debido a que el consistorio tampoco disponía de una sede para emplazar a sus trabajadores habiendo sido históricas sus idas y venidas entre conventos y locales alquilados, Schwartz propone en sesión plenaria revertir su fin y que el nuevo edificio se dispusiera como Palacio Municipal, prometiendo al juez una nueva ubicación para el Palacio de Justicia.

Así pues, el 5 de marzo de 1904, según bando municipal, se traslada el Pendón de la Ciudad desde el ex convento de San Francisco a este nuevo emplazamiento, siendo un acontecimiento anunciado en los periódicos de la época como el Periódico La Opinión. Pero no sería hasta 1910 hasta que algunos concejales se trasladen a las nuevas dependencias, cuando comienzan a aparecer las primeras quejas de los trabajadores debido a la precaria situación del edificio al que le faltan las ventanas, puertas, hasta la barandilla de la escalera principal. La finalización de las obras se extiende hasta el año 1916, aunque no con ello se detienen las modificaciones en el interior.

Se había realizado para otro fin y se había escatimado bastante en el presupuesto, por lo que las diversas obras que se irían realizando a lo largo del tiempo, tanto en el exterior como en el interior, supondrían enormes cambios estéticos en el edificio y, por supuesto, de presupuesto. Según nos narra Cioranescu, Manuel de Cámara y Cruz escribió: ‘Se quiso que fuera un palacio modesto y hoy estamos arrepentidos de la modestia y poco a poco se va gastando en él lo que no se pensó’. 

 



La Casa de los Dragos, como también es conocido este edificio, refleja sin duda su carácter ecléctico de marcada línea de clasicismo romántico de primeros de siglo XX.

En la fachada principal, que linda con la Calle Viera y Clavijo, se dispone un frontón de piedra artificial, según los bocetos de Eduardo Tarquis y Teodomiro Robayna, con la colaboración del artista del dibujo Arturo López de Vergara, con un diseño iconográfico del buen gobierno.

La estructura general de la edificación mantiene una tipología muy clásica: un rectángulo de doble altura, con cuatro crujías en cuyo centro se disponía de un patio interior, el cual sería cubierto con una bóveda esquifada con plafón y lunetas. Posteriormente, este espacio sería destinado a salón de actos para diferentes actividades, desde juicios orales hasta sesiones plenarias. A él, se llega directamente desde el exterior atravesando un vestíbulo y unas escalinatas. Este salón de unos 23 metros de largo por 10 de ancho y doble altura, además de su entrada principal, dispone de dos puertas laterales en la mitad de su eje longitudinal. Desde la segunda planta del edificio, el acceso se abre por medio de balcones con grandes puertas verticales y antepechos de rejería.

En el interior, para el adorno de los salones nobles, se invirtieron fondos para el encargo de obras a grandes artistas de la época. Destaca notablemente la pintura del prolífico pintor canario del siglo XIX, Manuel González Méndez, que cubre el la bóveda de espejo o esquifada del salón de plenos: ‘La Verdad venciendo al Error’. A principios de 1902, acepta el encargo de realizar este proyecto pictórico del título mencionado. Una vez presenta los bocetos al consistorio, regresa a su taller de París para trabajar la tela. Méndez también sería el encargado de diseñar los acabados de carpintería. Las lunetas de la escocia fueron finalmente decoradas por el pintor marinista asturiano Juan Martínez Abades. Se trata de una alegoría sobre las ciencias, las virtudes teologales, el comercio, la industria. A juicio de algunos entendidos de la época, la designación de Abades para la consecución de dichas pinturas no sería del todo acertada, ya que inicialmente la adjudicación de las obras se realizaría por medio de concurso público en el que dicho pintor no participaría. Pero, en 1906 la decoración estuvo acabada de manos de este pintor no sin la respectiva regañina periodística (en portada y doble columna) hacia el ayuntamiento por parte del diario El Progreso, un artículo firmado por un  seudónimo ‘Ruyman de Añaza’, el 24 de abril de ese mismo año (ver en documentos). Bajo los dos pequeños domos de vidriera de la casa Manuel Ballarín y Cía. que enmarcan la pintura de Méndez, descuelgan las dos grandes arañas de  cristal que alumbran el salón y cuyas bombillas han sido cambiadas en 2016 por nueva iluminación led para el ahorro de energía.

En las respectivas plantas del edificio nos encontramos con las diferentes salas y despachos. Así, en el lateral derecho del vestíbulo se encuentra tanto la sala como la antesala Murphy, dos estaciones de soberana altura, decoradas con simplicidad y un mobiliario realizado con madera noble, en su mayoría caoba. El friso y moldura cóncava, con ornamentación vegetal, coronan las paredes mientras que en el techo se dibujan - por medio de molduras convexas con motivos geométricos - diferentes líneas que cubren la superficie.

La sala anexa al salón plenario, una zona de descanso y con acceso desde la calle Méndez Núñez, dispone de un zócalo - del mismo mármol de la solería - que circunda la habitación. En ella se exponen diferentes elementos históricos representativos del consistorio capitalino como los antiguos pendones de la ciudad, como el del siglo XIX. En la planta superior, se encuentran los salones rojos y azul, uno simétricamente opuesto al otro en planta y los diferentes despachos y salas de espera. 

ALTERACIONES 

En enero de 1900, se lleva a cabo el cambio de cubiertas. El nuevo sistema de cubierta realizada sobre vigas de hierro, ladrillo y cemento, venía a sustituir la tradicionalmente utilizada en terrado de barro y paja sobre vigas de riga.

Además de las reformas decorativas y formales del interior, una obra de gran envergadura sería la instalación en la parte posterior izquierda del edificio de un ascensor elevador exento que llegaría hasta la planta de cubierta, donde además se han habilitado una serie de oficinas modulares y el acceso a la cubierta.



Debido a la precariedad económica por la que atravesaba el ayuntamiento por aquel momento, los materiales empleados para las diferentes obras tanto interiores como exteriores, variarían considerablemente.

El suministro de los materiales se hizo a través de la empresa de Ruiz Arteaga. Desde el uso de piedra artificial como mármol, los elementos formales se alternan en las zonas nobles. En su mayoría, los materiales son de procedencia peninsular: vidrios de Cataluña, piedra artificial de Cádiz; o incluso de fuera de nuestras fronteras como el mármol de Génova o el roble de Hungría.

Las paredes que rodean la escalera de la entrada son decoradas por Francisco Granados, siendo pintado con la técnica del marmoleado, y Benjamín Sosa sería el encargado de dorar y pintar las paredes del interior del salón de plenos.

El patio, que posteriormente sería la sala plenaria, fue originalmente proyectado con la idea de utilizar madera en pilares y vigas pero, en el transcurso de la obra, Pintor entendió la necesidad de reforzar la edificación haciendo uso del hierro como elemento estructural. El uso de este material novedoso, cuyo diseño permitía el ensamblaje de las piezas producidas en fábrica, no era una novedad para Pintor, puesto que ya había hecho su diseño en el mercado de abastos, la ‘Recova Vieja’, del tinglado de hierro y cristal que cubría la plaza de la Isla de Madera en 1898. Además, para evitar la visión industrializada del espacio por el uso de estas vigas de metal, se dispuso una capa de yeso que ocultaba el entramado de la estructura.

En septiembre de 1908 (ver documentos periódico El Progreso 21.9.1908), llegarían las tres vidrieras que presiden el testero del salón plenario, obra del artista moderno Enric Monserdá y que fueron realizadas en la fábrica de Eudaldo Amigó en Cataluña, al igual que las dos cúpulas del techo. Estas vidrieras conmemoran dos hechos muy importantes para la historia de la ciudad: ‘La Victoria y la Caridad’; el noble comportamiento de la población durante el brote epidémico de cólera en 1893 y la derrota de Horacio Nelson en su intento por conquistar la isla en 1797, respectivamente. Otros elementos decorativos de gran belleza son los 16 fanales que circundan la plana central del techo.

Para la carpintería exterior, se utilizaron materiales nobles de manos de los artistas artesanos de la isla como fueron Francisco Marichal y Tomás Peraza, y la puerta exterior diseñada por el arquitecto municipal. Los antepechos de la parte superior del salón plenario al igual que la barandilla de la escalera lateral, diseño de Pintor, fueron solicitados a la casa Manuel Ballarín y Cía. de la ciudad de Barcelona.  



MUNICIPIO           Santa Cruz de Tenerife

ZONA                   Distrito Centro-Ifara

DIRECCIÓN         Calle Viera y Clavijo, 46



Declaración: Decreto 30/1986, de 7 de febrero de 1986.

Grado de protección: Integral.

Monumento BIC, Entorno de Monumento BIC 06 y BIC Conjunto Histórico Barrio de los Hoteles-Pino de Oro. PGO Santa Cruz de Tenerife. Declaración: Decreto 30/1986, de 7 de febrero de 1986



- Plan General de Ordenación de Santa Cruz de Tenerife, Vol. 3 Tomo 3.2.1-3, ficha nº. 569.

- CIORANESCU, A. (1979). El Ayuntamiento, en ‘Historia de Santa Cruz de Tenerife’, vol. III (1803-1977). Ed. C.E. Cajas de Ahorro; pp. 68-78.

- DARIAS PRÍNCIPE, A. (2004). ‘Santa Cruz de Tenerife. Ciudad, Arquitectura y Memoria Histórica 1500-1981’, tomo I. Edita Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife; pp. 206-209.

- GALLARDO PEÑA, M. (1992). ‘El clasicismo romántico en Santa Cruz de Tenerife’. Aula de Cultura del Cabildo de Tenerife; pp. 110-113.

- GALLARDO PEÑA, M. (1991). ‘Ornamentación del  Salón de Sesiones del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife’, VIII Coloquio de Historia Canario-Americana (1988). Cabildo Insular de Gran Canaria, Las Palmas; pp. 535-538.

- HERNÁNDEZ GUTIÉRREZ, A. S.; GONZÁLEZ CHÁVES, C.M. (2008). ‘Arquitectura para la ciudad burguesa. Canarias siglo XIX’, tomo IV. Viceconsejería de Cultura y Deportes, Santa Cruz de Tenerife - Las Palmas de Gran Canaria, pp. 150-154.

- Sitio web Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. ‘Salón plenario’. Sin fecha. [En línea] [Fecha de consulta: 09 de noviembre de 2016] Disponible en: http://www.santacruzdetenerife.es/santa-cruz/historia/el-ayuntamiento/salon-plenario/

 

Equipo redactor e investigación: Unidad de Arquitectura de la Fundación CICOP.

Miguel Ángel Fernández Matrán.

José Luis Dólera Martínez.

Armiche Álvarez Pérez.

Sendy Hernández Álvarez.

 

Fotografía: José Mª. Bossini Ruiz.



Descripción Documento Descargar Documento
Emplazamiento
Situación
BOC-1986-028-006 Ayuntamiento de Sant Cruz
Histórico. Colocacion de ventanas y vidrieras
Histórico. La Casa Ballarín y Cia se hacce cargo de la construccion de la balaustrada
HIstórico. Llegada de las vidrieras y claraboyas
Histórico. Artículo en portada Ruyman de Añaza
Histórico. Controversia pinturas de la escocia del salon de plenos
Histórico. Solicitud de presupuestos para la balaustrada escalera
Histórico. El pendon es llevado de San Francisco al Palacio municipal
Histórico. Visita de los periodistas al Palacio municipal
Histórico. Colocación del suelo de mármol y pedida de presupuesto vidrieras BCN
Histórico. Contrato de Juan Martinez y Benjamin Sosa
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